La nueva y vieja política de Brasil

La nueva y vieja política de Brasil

La primera vuelta de las elecciones generales en Brasil demostró una expresiva reorganización de la política en el país. La impresión que se destaca en esta nueva composición es la reducción del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), la ascensión del Partido Social Liberal (PSL), la fuerza electoral de las organizaciones evangélicas y el aumento de representantes ligados a las fuerzas armadas. De la misma forma, es relevante la transferencia de votos que anteriormente se destinaban a parlamentarios de un centro fisiológico del congreso, para nuevos candidatos de derecha y extrema derecha.

El fenómeno de crecimiento de la candidatura de Jair Bolsonaro puede ser también observado en dos instancias. Una interna, absolutamente brasileña, y otra externa, relacionada a la reorganización de la política y de la economía en la actual etapa de la globalización. En la coyuntura interna, predomina el conflicto de adecuar la arquitectura representativa propuesta por la Constitución Federal de 1988 con la necesidad inmediata de respuesta política para la recuperación económica del país, en un período de crisis continuada.

El nuevo congreso nacional

El resultado legislativo de las elecciones brasileñas trajo una nueva composición del orden político y de las mayorías. Asimismo, la definición de la nueva base de gobierno será expuesta solamente a partir del resultado presidencial de la segunda vuelta. Entre las principales novedades se destaca el crecimiento vertiginoso del PSL, partido de Jair Bolsonaro (de 8 a 52 representantes en la Cámara, de 0 a 4 representantes en el Senado); la reducción expresiva del número de representantes del Movimiento Democrático Brasileño (MDB) y el PSDB (partidos tradicionalmente expresivos en las últimas elecciones nacionales); y el Partido de los Trabajadores (PT), como partido con más representantes en la Cámara y de pequeña reducción en el Senado.

De tal manera, es posible comprender una reorganización de los partidos de la derecha congresual. Surge, en ese escenario, el PSL representado por la fuerza política organizada en torno de Bolsonaro. El “antipetismo” no estableció la total derrota política del partido, considerando la representación legislativa definida en las elecciones. También, es posible concluir la enorme disminución del PSDB como efecto de una nueva derecha organizada en Brasil.

Segunda Vuelta presidencial

La segunda vuelta conforme a las expectativas, ocurrió entre un candidato del lulismo y de la derecha. La novedad fue el crecimiento y fortalecimiento del candidato Jair Bolsonaro, ocupando el lugar tradicional del PSDB, en la segunda vuelta presidencial. Este fenómeno puede ser justificado por diversos factores: se destaca el peso de las redes sociales como instrumento de movilización y campaña, la relevancia de ideas y propuestas anti-política y de cambio; el “antipetismo” como movimiento organizado; el crecimiento de la pauta anti corrupción y los efectos nacionales de la “lava-jato”; el desgaste del PSDB en la opinión pública; el crecimiento de una demanda por políticas públicas militares en ambiente de inseguridad y crisis económica (junto a una frágil transición democrática en la década de 80); y el crecimiento de la representación política de las iglesias evangélicas por todo territorio brasileño.

El crecimiento de Bolsonaro se relaciona directamente con el fenómeno político de la derecha popular en el mundo, el cual tiene su mayor expresión en la elección de Trump, en Estados Unidos. Es posible también entender que tanto Trump, como la derecha popular europea, surgen en una situación de recesión económica -con patrones de discursos orientados al conservadurismo moral y al proteccionismo económico-. Asimismo, se puede comprender la narrativa política de la derecha popular brasileña como un fenómeno relacionado a la crisis económica del país, frente a la cual, la opinión pública pasa a creer que el Estado no dispone de capacidades inmediatas para imponer medidas restaurativas. A su vez, emerge una noción generalizada de que la esfera pública es incapaz de solucionar los problemas locales y nacionales. En medio a esa percepción tan diversa, el fenómeno político de Bolsonaro es particular al mezclar demandas conservadoras, en la política y en la moral, con propuestas neoliberales, anti-nacionales y de abertura de la economía (a diferencia del proteccionismo mencionado). Esta sería una característica contradictoria y novedosa del fenómeno brasileño en la coyuntura global.

Nota de Guilherme Rossi, brasileño, abogado y magíster en sociología.