Un mes sin Santiago

Un mes sin Santiago

A un mes sin Santiago, cientos de personas se movilizan en Montevideo para exigir la aparición con vida de Santiago Maldonado.

1° de Agosto, Cushamen- La Gendarmería Nacional se hace presente a fuego y plomo para desalojar una protesta de la agrupación Resistencia Ancestral Mapuche (RAM). La agrupación realizó un corte de ruta exigiendo la excarcelación del lonko (máxima autoridad) de su comunidad: Facundo Jones Huala. Huala fue detenido el 27 de junio y pesa sobre él un pedido de extradición a Chile. Horas antes en Santiago se reunían Mauricio Macri con su par Michele Bachelette.

Tiempo atrás el grupo mapuche liderado por Huala inició una cruzada para recuperar tierras ancestrales pertenecientes al empresario italiano Benetton, instalando allí la comunidad Pu Lof Cushamen. La suma de tierras que posee Benetton en el vecino país es de 900.000 hectáreas, poco menos que la superficie del Departamento de Soriano.

1° de Agosto, Cushamen- Los manifestantes se esparcen por el territorio, al llegar a un arroyo los miembros de la comunidad mapuche logran cruzarlo con éxito. Atrás está Santiago, según testigos oculares es rodeado por los gendarmes, golpeado y subido a una camioneta. Desde entonces, la interrogante se instala ¿Dónde está Santiago Maldonado?

Santiago Maldonado tiene 28 años y es oriundo de la provincia de Buenos Aires. Unos meses atrás se mudó a la patagónica localidad del Bolsón donde se ganaba la vida como artesano y tatuador. “Un hippie bolsonero” son las palabras que deja caer, no sin cierta ternura, su amigo Ariel Garzi uno de los principales testigos en la causa.

Santiago es simpatizante de la resistencia mapuche, el día que la gendarmería reprimió e ingresó a la comunidad Pu Lof Cushamen se encontraba entre los manifestantes. El operativo, según distintas versiones, fue dirigido por el jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad Pablo Noceti y se realizó sin orden de allanamiento. Noceti fue abogado defensor de militares actuantes en la última dictadura cívico-militar en el vecino país, hecho que, tras su designación, encendió la voz de alerta en los organismos de derechos humanos. Su presencia a 1800 km de Buenos Aires el día de la desaparición de Maldonado no fue del todo explicada por el gobierno argentino. Frente al senado la ministra de seguridad Patricia Burlich afirmó que “pasó (…) saludó a la gendarmería y siguió”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU exigieron la acción urgente del Estado argentino para esclarecer la desaparición de Maldonado y hallar a los responsables. Al otro lado del charco, cuarenta años después del golpe, se desempolvan dos exigencias: Aparición con vida, y que las cosas sean llamadas por su nombre, desaparición forzada.

La interrogante, que se hizo viral en las redes sociales, ¿Dónde está Santiago Maldonado? Tras un mes, persiste. Al reclamo se suman desde dirigentes políticos, a referentes del deporte y la cultura. Mientras tanto el Estado argentino no reconoce la responsabilidad. Desde los medios de comunicación se cuestiona la presencia del joven el día de los hechos, se acusa de terroristas a los mapuches y se difunden versiones de que fue visto en tal o cual lugar. Esta vez, sin embargo, la manipulación mediática parece no poder con el reclamo y desde este lado del charco también nos preguntamos ¿Dónde está Santiago Maldonado?