Sebastián

Sebastián

El vivir con VIH depende de varios factores. Si es un hombre blanco con VIH de clase media, universitario, pertenece a una clase social, los accesos y privilegios son diferentes. En mi caso vengo de clase media baja. Soy joven, tengo 25 años y casi un poco más de cuatro años de diagnosticado. Creo que hoy, esta respuesta no es la misma que te daría un joven con VIH de hace 20 años atrás. Pero hoy en día se sigue manteniendo la cuestión del estigma y el miedo. Se sigue pensando que somos o que soy en algún aspecto, un arma biológica para la otra persona. Todo generado desde el estigma y desde la desinformación. Vivir con VIH implica enfrentarte a esta desinformación y la realidad que implica ser seropositivo. En la interseccionalidad dentro de la comunidad LGBTIQ, estás en un lugar que te identifica y también te genera una separación. Desde una cuestión histórica, en la propia comunidad sucede que el denominador VIH, estigmatiza. Si te identificas con una persona LGBTIQ seguramente el VIH sea algo a lo que te asocien o piensen que puedas tener.

En mi caso hoy en día, ser un joven con VIH es nada, algo mas. Si me hago esta pregunta a nivel personal es como tener los ojos celestes o tenerlos marrones. Si me hago esta pregunta a nivel general de cómo lo vivo, entonces te contestaría todo lo anterior.
Es mismo el estigma y su desarrollo lo que ha perdurado históricamente y de esta manera se asocia a la comunidad LGBTIQ, como una población con mayor probabilidad de ser asociada a un seropositivo o considerarla población de riesgo.

Dentro de la comunidad creo que persiste el miedo por la doble estigmatización y hay mucha gente que quiere divorciarse del VIH. La realidad es que hay que atenderlo. Con decir que “no somos población de riesgo” solamente, no estamos logrando que la gente deje de infectarse dentro de la comunidad. No se cambia que la gente no se lo transmita. Si ya hay una comunidad que está trabajando en una ley trans, que alcanzó  conquistas como el matrimonio igualitario, el aborto y están trabajando estos temas a nivel social, posicionándonos a la vanguardia en temas de derechos humanos, debemos ser consecuentes y abrazar la causa. Regulando a través de una nueva ley de VIH, campañas oficiales y políticas públicas por parte del ministerio, ya que no existen campañas ni desde el estado, ni dentro de la sociedad civil. Hoy en día son las cosas que realmente impactan en la sociedad y que aún no existen.


No tengamos miedo a que nos vinculen. Históricamente ha sucedido y por algo sucede desde hace tiempo. Creo que desde la comunidad no se ha hecho mucho para revertir y reparar su estatus. Siempre digo lo mismo, “No voy a ensuciar la bandera del arcoíris con mi sangre, la voy a reivindicar y hacerla más inclusiva en todo caso”. No le tengas miedo al VIH, no es algo que anda en la vuelta; es algo que tenemos las personas. Si vos le tenes miedo al VIH, me estás teniendo miedo a mi.