Pady Jeff

Pady Jeff

Luchadora, carismática, exuberante, capaz y libre. Soy capaz de hacer cualquier cosa por el drag.

El drag es una forma de expresión, tenes infinidad de cosas por hacer, podés tener bigote o no tenerlo. Va más allá de lo femenino o de ser un transformista, es vestuario, maquillaje y una puesta en escena muy exuberante.

Es también una performance constante, cuando uno está en drag hace un show todo el tiempo, porque se finge algo que no es. Uno es el papel, el personaje y lo lleva a cabo, la gente compra ese producto que se le vende.

Hay un montón de espacios en el que uno puede hacer shows, no necesariamente tiene que ser en la noche y en un boliche. A mi me gusta que me llamen de una marcha a la tarde o de un evento, es como otro espacio fuera del ambiente gay.  Las personas piensan, por lo general, que es para la comunidad o para la noche pero es para todas las ocasiones, no hay horarios, ni momentos, ni lugar, ni nada. En mi caso ando en ómnibus y salgo por la calle como drag; así se visibiliza y es menos tabú.

Cuando el drag es demasiado femenino, a los “chongos”, a los heterosexuales que tienen morbos con las chicas trans, les llama la atención. Porque te haces la cinturita, te ponés relleno y el maquillaje, más la peluca y uno viste el personaje como una princesa, como una modelo. Es verdad que puede llegar a confundir el hecho de no saber si sos trans o qué estás haciendo, porque hay gente que no sabe la definición de drag.

Ahora se está gestando una campaña para sacar el machismo del drag y que no sea solo algo de hombres el transformarse. Obviamente para una mujer hay cosas que son mucho más fáciles, tiene pechos y no tiene que “trucarse” -agarrarse los genitales y pegarlos para atrás-.

El drag es exageración, podés ser mujer cis, ser mujer trans, ser un hombre y hacerlo; hoy por hoy, es considerado un arte sin género. Ahora el movimiento en Uruguay es bastante fuerte, hay muchas nuevas drag queen. Cuando arranqué era la más joven, tenía 15 años. De esa generación era la más nueva.

Es un mundo muy abierto pero tenés que tener una presencia muy fuerte. Cuando uno hace drag quiere llegar y que todo el mundo lo vea. Es causar impacto, que se pregunten “Chan, ¿Quién es?”, te pidan una foto o incluso, se burlen. Después, según el estilo que quieras hacer, es el vestuario y el producto que uno tiene que armar para vender.

A mi me gusta usar corset o mallas porque la gente dice “Chan, si la gorda puede yo también”. Esta bueno inspirar para que otros se animen. A veces recibo mensajes de chiquilinas que me dicen: “gracias a vos me animé a ponerme un short corto”. Uno para sentirse una reina tiene que creérselo, para que el resto también lo haga. Ahí es cuando uno capta el personaje.